Antes de que existieran las cadenas de café, los bares de especialidad o las máquinas de cápsulas, los pueblos originarios del Río de la Plata ya tenían su propio ritual de infusión. El mate no es una moda ni un producto de marketing: es una práctica de siglos que sobrevivió conquistas, prohibiciones y fronteras.
El origen: los guaraníes y la planta sagrada

La Ilex paraguariensis —la planta del mate— crecía de forma silvestre en la región que hoy comprende el noreste argentino, Paraguay y el sur de Brasil. Los guaraníes la llamaban ca'a (hierba) y la consumían masticando las hojas directamente o preparando infusiones rudimentarias. Le atribuían propiedades medicinales, energizantes y hasta espirituales. No era simplemente una bebida: era parte de su cosmovisión.
La llegada de los jesuitas y la primera "prohibición"

Con la colonización española, el mate generó controversia. Las autoridades eclesiásticas llegaron a llamarlo "la hierba del diablo" porque los colonizadores lo asociaban con prácticas indígenas que querían erradicar. Hubo intentos de prohibirlo. Sin embargo, los jesuitas —siempre pragmáticos— entendieron rápido que era imposible separar a la población de su infusión. Terminaron siendo los principales impulsores de su cultivo y comercialización organizada en las misiones.
Del siglo XVII al patio de tu casa

A lo largo de los siglos XVIII y XIX, el mate se expandió por toda la región del Río de la Plata y se convirtió en un símbolo de identidad compartida. Cruzó clases sociales, épocas y fronteras. Algunos datos que quizás no sabías:
- San Martín y Belgrano eran mateadores confesos. El mate acompañó las campañas militares de la independencia.
- En el siglo XIX, el mate se tomaba con bombilla de caña o plata, según el bolsillo.
- Argentina es hoy el mayor productor y consumidor mundial de yerba mate.
- La provincia de Misiones concentra casi el 90% de la producción nacional.
Hoy, el ritual sigue siendo el mismo: agua caliente, yerba, bombilla y ganas de compartir. En Malvina Bazar encontrás todo lo que necesitás para tomarte el mejor mate, desde mates de madera y calabaza hasta yerbas seleccionadas y termos de calidad.
